A lo largo de la historia de la humanidad, una de las paradojas más perturbadoras y moralmente devastadoras es la del Estado que se vuelve contra sus propios ciudadanos, ese momento atroz en que la institución concebida para garantizar la seguridad, la vida y la libertad de las personas se transforma en el más eficiente, metódico y despiadado instrumento de su destrucción. Esta paradoja constituye una de las constantes más documentadas de la modernidad política, cuyos ejemplos más notorios se acumulan con impunidad a lo largo del siglo XX y se prolongan, sin que la comunidad internacional haya encontrado remedios definitivos, hasta el presente más inmediato.
Esta obra se concentra en el periodo que transcurre entre 1990 y 2026, seleccionando genocidios, democidios, politicidios, limpiezas étnicas y diversas formas de terrorismo de Estado distribuidos en distintas regiones del mundo para proporcionar una visión bastante completa de cómo funcionan este tipo de regímenes: qué ideologías los alimentan, qué estructuras institucionales construyen, qué métodos emplean para identificar y eliminar a sus víctimas, cómo justifican ante sí mismos y ante el mundo sus crímenes, y de qué manera logran sostener en el tiempo políticas sistemáticas de terror, desaparición forzada, exterminio masivo y destrucción cultural dirigidas contra la población.