Figura central del anarquismo del siglo XIX y pensador clave para comprender las rupturas del socialismo frente a sus vertientes autoritarias, Mijaíl Bakunin se presenta en esta obra a través de una biografía breve y una cuidada selección de textos esenciales. El volumen recorre la trayectoria vital e intelectual de un revolucionario que desafió las ortodoxias de su tiempo, enfrentándose a Marx y a los defensores de un socialismo centralizado, y apostando por una transformación radical y libertaria de la sociedad. Los escritos escogidos permiten adentrarse en cuestiones fundamentales como la crítica al Estado, el rechazo de toda forma de jerarquía política, la importancia de la acción colectiva espontánea, el papel del campesinado en la revolución, la educación y la defensa de la libertad individual como principio irrenunciable. El libro incluye también estudios actualizados para quienes deseen profundizar en el pensamiento bakuninista y su persistente influencia en diversas tradiciones emancipadoras.
Mijaíl A. Bakunin (1814-1876)
Nació en la localidad rusa de Priamújino, en el seno de una familia de la pequeña nobleza terrateniente. Pronto abandonó la carrera militar y, tras transitar por los estudios de filosofía, abrazó con todas sus fuerzas los diversos procesos revolucionarios que tenían lugar en la Europa de mediados del siglo XIX. Comprometido en la lucha contra la opresión, participó activamente en las insurrecciones de Praga y Dresde, y conoció las penalidades de la prisión, la deportación a Siberia y la fuga legendaria que lo llevó de Japón a América para volver de nuevo a Europa. Activista incansable y autor de una obra política fragmentaria pero incisiva, su contribución al pensamiento emancipador se expresa tanto en escritos como Dios y el Estado y Estatismo y anarquía, como en sus numerosos artículos, proclamas y cartas desde el destierro. Considerado uno de los principales teóricos del anarquismo, Bakunin defendió la abolición de toda forma de autoridad y la libertad absoluta como instinto creativo, y criticó con lucidez el capitalismo, el Estado, la religión institucional y el socialismo de Estado que auguraba una nueva tiranía. Fundador del pensamiento antiautoritario y federalista, ofreció una visión apasionada de la revolución permanente en favor de la liberación humana.