A Cosmic Josemi (nombre civil: José Miguel L. Belausteguieta) le ha salido un encargo. O le ha caído un marrón, según se mire. El Tecno Buru Batzar, máximo órgano de decisión del Gobierno de Nueva Euzkadi, necesita que baje al Vertedero, la antigua Tierra, a recuperar los restos mortales del Fundador, de Sabino Arana. Cosmic Josemi, haciendo caso omiso a su instinto y guiándose por el amor al dinero y a las convenciones narrativas de la novela negra, ha aceptado. Y ahora está envuelto en una trama de espionaje internacional en la que solo puede fiarse, a ratos, de un robot clavado al barón Karl Wilhelm von Humboldt. ¿Podrá Cosmic Josemi sobrevivir a la radiación, a sus bajos apetitos y a la razón de Estado? Esta novela de Iban Zaldua, que recuperamos dos décadas después de su primera publicación, toma los códigos de la novela negra y la aventura picaresca para dar lugar a una divertidísima historia de ciencia ficción. Probablemente la única novela coprotagonizada por el cadáver de Sabino Arana en la que te ríes cada poco.