Obra colectiva que actualiza el estudio de la crisis desde la antropología,
aportando una perspectiva comparativa y empírica especialmente relevante
para comprender los desafíos sociales del siglo xxi.
Este libro propone un abordaje antropológico y etnográfico de las crisis
contemporáneas, entendidas no como eventos aislados, sino como
procesos superpuestos, crónicos y estructurales que definen la coyuntura
histórica actual. Frente a una narrativa mediática que presenta las
crisis como episodios sucesivos y delimitados —financieras, sanitarias,
migratorias, bélicas o climáticas—, la obra explora sus interrelaciones,
solapamientos y efectos a largo plazo en la vida social.
Partiendo de debates teóricos recientes sobre la noción misma de crisis
—desde la policrisis y la permacrisis hasta las críticas a la inflación del
término—, los capítulos reunidos analizan etnográficamente cómo estas
dinámicas se viven, se gestionan y se disputan en distintos contextos sociales.
El libro muestra cómo las crisis aceleran los procesos de transformación
social, visibilizan relaciones de poder previamente naturalizadas
y generan nuevas formas de protesta, resistencia y contestación política.
Organizado en cuatro ejes analíticos —emergencias, temporalidades, legitimidades
en disputa y resistencias—, el volumen ofrece una propuesta
coherente y comparativa que contribuye a renovar el estudio de las crisis
en las ciencias sociales.