La descripción que Sophie Scott-Brown hace de los años cincuenta en Gran Bretaña tiene profundas resonancias con la situación histórica, social y geopolítica que vivimos hoy.
Con una izquierda institucional anquilosada y protagonista de los incipientes desencantos de las promesas de posguerra, es en la primera década de la Guerra Fría cuando se comienzan a construir los movimientos llamados a regenerar las claves activistas y militantes de los proyectos de emancipación.
Siguiendo la pista de la editorial Freedom Press, de la University and Left Review —?embrión de la New Left Review— y sobre todo del Direct Action Committee —el sector más radical del movimiento antinuclear—, Los radicales años 50 narra la reinvención de las coordenadas y las tácticas de lucha ante el agotamiento de la vieja izquierda, la cristalización de la política de bloques y la carrera nuclear y armamentista.
Personificando estos procesos en figuras como Colin Ward, April Carter, G.?D.?H. Cole, Herbert Read, Stuart Hall, Rita Milton, Pat Arrowsmith, E.?P. Thompson o Raymond Williams, este libro muestra a unos sujetos de época para quienes la renovación de la crítica era inseparable de la acción destinada a enfrentarse a los retos de la coyuntura.
Un ensayo histórico apasionante sobre una época que mira como un espejo a nuestro propio momento histórico.
Fue la primera década completa de «paz», pero dominó un clima de guerra. Vivió el ocaso del Reino Unido como poder imperial, pero fue testigo de una defensa brutal de sus colonias. Reverenció los valores tradicionales de la «sociedad doméstica», pero destruyó las formas más arraigadas de comunidad. Incentivó el consumo juvenil, pero demonizó la figura del adolescente. Ofreció más seguridad individual a más personas, pero con menos libertad personal para la mayoría; ofreció más bienestar privado, pero también un mayor nivel de estratificación social. Nada era lo que parecía o decía ser.